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No sé de que quinta eres, pero si eres de la mía (lo sabrás si te identificas con lo siguiente) seguramente recuerdas cuando las copas en las discotecas no se servían en copas sino en largos vasos que ya marcaban overbooking cuando sólo habían servido hielo y ni una gota de líquido. Pues bien, esos vasos, que a mi parecer son un poco inútiles, acabaron como parte de la cristalería de muchos, incluida la mía. Después de años sin ser usados he decidido darles una segunda vida y enseñarte a reutilizar vasos de tubo. Además, estos botes son perfectos para ayudarte a optimizar espacio en la cocina.

Qué necesitas para reutilizar vasos de tubo viejos

  • Vasos de tubo viejos (o nuevos si tu propósito es tener botes de esa medida y no reutilizar).
  • Salvamanteles de corcho o lámina de corcho (también valdrían tapones de esa medida, pero yo no los he encontrado y de ahí este post).
  • Pegamento
  1. Dibuja sobre el corcho con los círculos que serán las tapas. Necesitarás dos medidas, la que quede por dentro del vaso y la que quede por fuera. Para la grande, utilicé como referencia el propio vaso de tubo repasando el exterior de su boca y para la pequeña una copa con un diámetro inferior.

2. Una vez dibujadas tus marcas recorta poco a poco los círculos con un cúter. Después pasa una lija fina por los bordes para dejar en perfectas condiciones tu piezas.

3. Haz parejas entre las piezas pequeñas y las grandes procurando que queden centradas entre ellas y pégalas con un pegamento resistente. Utiliza los tapones creados para cerrar tus vasos y…¡voilà! acabas de reutilizar vasos de tubo viejos.

Como puedes ver en la foto, yo los he utilizado para especias, guindillas o los toppings para los yogures. Son cosas que no ocupan demasiado, pero está mejor tenerlas a la vista dentro de un cristal que en incómodas bolsas que hay que abrir y cerrar contínuamente.


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