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No sé en tu casa, pero en la mía los servilleteros desde que éramos pequeños se identificaban con la personalidad de cada uno: Yo era el pingüino porque era torpe, mi hermano mayor la nube porque siempre estaba ahí, el pequeño la estrella (es el pequeño, no hace falta dar explicaciones de esto), mi madre la foca porque es la forma divertida de mi padre de decirle que come mucho (aunque no se le ha notado nunca en exceso) y mi padre el cisne (esto era un poco irónico. jeje). Hoy en casa sólo somos dos y he decidido hacer unos servilleteros originales hechos a mano para nosotros, y también tienen identificación. ¿Quieres saber cómo los he hecho? Sigue leyendo.

Qué necesitas para hacer unos servilleteros originales hechos a mano

  • Cuerda
  • Rollo de cartón (he usado uno en el que iba cuerda, pero también podría ser el del papel de baño partido por la mitad)
  • Pistola termofusible y pegamento para la pistola
  • Tijeras

Manos a la obra

  1. Prepara tu cilindro de cartón. En mi caso venía a un tamaño que me parecía apropiado, pero si utilizas el rollo de papel del baño deberás cortarlo a la mitad aproximadamente.

2. Pon una gota de pegamento en la parte interior del cilindro y pega un extremo de la cuerda, por aquí será por donde empecemos a hacer el servilletero.

3. Da vueltas a la cuerda pasando por el interior y el exterior del cilindro sucesivamente hasta que quede cubierto por completo.

4. Cuando hayas terminado pon una gota de pegamento de nuevo por el interior del cilindro y pega el extremo final de la cuerda.

5. Es hora de añadir el elemento decorativo para identificar de quién es cada servilletero. Corta un trozo de cuerda, abre un huequito entre las cuerdas que cubren el cilindro, pon un poco de pegamento y pega el extremo de la nueva cuerda.

6. Haz la forma que quieras con esta cuerda procurando poner pegamento en los puntos que sean necesarios para que se mantenga la forma que quieres.

Repite la operación tantas veces como quieras y tendrás tus servilleteros originales hechos a mano.

Como os decía al principio, cada uno tenemos uno que nos identifica, el de mi marido es el de las cuerdas horizontales centrales porque es mucho más “recto” que yo, y el mío el diagonal porque soy todo lo contrario. Los otros dos los hice para invitados porque me sobraba cuerda. ¿Con cuál te quedarías tú?


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